2017 – Febrero

La evolución de tratamientos en Oncología Radioterápica está presentando, en la última década, una transformación importante, de la mano de la investigación y sustentada en el amplio abanico de nuevas herramientas que aporta la ingeniería y la informática.

La producción científica se multiplica desde la física, la radiobiología, la seguridad, la precisión, la escalada de dosis, la disminución de efectos adversos, etc.

La búsqueda de mejor control y mayor supervivencia es mayoritariamente el objetivo principal de los ensayos.

En la lectura de dos artículos sobre el glioma difuso en niños y otro sobre aumento de dosis de radiación en glioma alto grado, podemos observar que los resultados son de pocos meses de diferencia en supervivencia comparando las diferentes terapéuticas. Pero la reflexión sería ¿no pensáis que pudieran ser más importantes si se consideraran objetivos relevantes el registro y monitorización de la calidad de vida o el registro de la toxicidad aguda en los diferentes esquemas de tratamiento? A veces nos surge la duda de si existe un sincero interés en los investigadores por aspectos que para la enfermería son claves en sus planes de cuidados.

Encontramos a faltar en el diseño de estos ensayos la impronta enfermera de dar valor a los aspectos de la calidad de vida percibida por el paciente y su familia.

El paciente merece los máximos esfuerzos de investigación, el arañar tiempo de vida; pero enfermería con su investigación puede ayudar y mucho en que además de más tiempo sea de más calidad.