2014 – Febrero

Mucho ha sido el camino recorrido, en poco tiempo, por esta profesión en esta especialidad. Hemos conocido diferentes sistemas sanitarios, participado de diferentes modelos de atención. De una asistencia tradicional hemos saltado a una atención que convierte al paciente en el eje del sistema.
De tener en la asistencia al paciente, una participación mayoritariamente colaborativa, a ejercer nuestra atención con mayor autonomía y un preponderante razonamiento clínico.

Hemos vivido años de crecimiento vertiginoso, adaptando de forma magistral la atención y nuestros cuidados a la demanda de una sociedad más exigente y exquisita en todos los aspectos. Años difíciles, de escasez de recursos, recortes, crisis, elementos que llevan al desaliento y la desmotivación, pero que nuestra profesión ha convertido en mejoras asistenciales.

Nuestra práctica asistencial diaria se ha visto impregnada de elementos como la formación (presencial y on-line), informatización, investigación, dispositivos de seguridad clínica, las TICS… Aspectos todos, que hemos incorporado de forma brillante a nuestra práctica clínica, para mejorar la atención integral que se brinda en nuestras unidades, con una visión del proceso de enfermedad que abarca todas las fases; la prevención, el tratamiento, la supervivencia y los cuidados paliativos.